Capitulo XI

 Capitulo Once ...upon last time in Moscow

Érase última vez en Moscú

Me fui a Plaza Roja embriagado de euforia, saltando en una pata como danzando kazachov, zapateando malambo ruso, al escuchar la canción Katiusha

Katiusha (diminutivo de Ekaterina, o sea Catalina...ponele que hablamos de Catita, de paso vaya homenaje a la genial Niní Marshall)

Florecían manzanos y perales,
flotaba neblina sobre el río;
a la orilla salió Katiusha,
a la alta, escarpada ribera.

Salió y comenzó a cantar
sobre el águila gris de la estepa,
sobre aquel a quien amaba,
sobre aquel cuyas cartas guardaba.

Oh, canción, canción de la doncella,
vuela tras el luminoso Sol,
y al soldado en el lejano frente
de Katiusha llévale saludos.

Que él recuerde a la humilde muchacha,
que escuche cómo canta ella,
que él defienda el suelo de la patria,
que el amor, Katiusha mantendrá.

Florecían manzanos y perales,
flotaba neblina sobre el río;
a la orilla salió Katiusha,
a la alta, escarpada ribera.


Con este humor hilarante y también delirante por la calle de los duelos... pero no aquellos duelos de Jacinto Chiclana en Balvanera sino los inspirados duelos de contrapunto de hinchadas, la Peatonal fest Nikoleskaya, iluminada navideñamente, trataba de avanzar una cuadra por hora pero que apuro había!!, salvo cuando despertó el apetito y allí cerré Moscú con una muy buena cena típica, una coqueta y risueña moza que me invitó a pasar y me atendió con esmero aconsejando convenientemente en relación precio-calidad, en un pintoresco bodegón, ambientado fiel a sus tradiciones, en todos sus detalles  manteles, cuadros, adornos y vestimenta del personal. 
En ese ambiente uno volvia a recorrer los jardines de Alejandro, con sus interminables parques, y sus locas fontanas... el día que me quieras....cambio de guardia, la llama eterna, memorial de los caídos, todo era menos castrense en labios de Juana, mi guía andarusa en pleno Kremlin el gran cañón del Tsar y al viento la gran campana, Kolokol, dirá que eres...la moza me interrumpía para servirme una copa de vodka de cortesía....me sonreía... la moza o Juana? ..la noche que me quieras...y al fin ...llegó la cuenta, pagué y me retiré en perfecto orden bajo el parpadeo las luces de Nicoleskaya que a pesar de ser tan lejos, van marcando mi retorno.


 

Continuará...

Ahora sí en San Petersburgo


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